¿Vas a vender tú piso? Estos son los impuestos que tendrás que pagar
¿Vas a vender tú piso? Estos son los impuestos que tendrás que pagar
Que impuestos se pagan al vender tu vivienda

Impuestos al vender una vivienda: todo lo que debes tener en cuenta

Vender una vivienda puede ser una operación muy rentable, pero también implica asumir una serie de obligaciones fiscales que muchos propietarios desconocen. Antes de cerrar la operación, es importante conocer qué impuestos tendrás que pagar al vender un piso, tanto a nivel estatal como municipal. En este artículo te explicamos de forma clara cuáles son los principales impuestos asociados a la venta de una vivienda, cuánto pueden suponer y por qué, en algunos casos, alquilar puede ser una alternativa más interesante

¿Qué impuestos se pagan al vender una vivienda?

Cuando se transmite una vivienda, el propietario debe hacer frente a distintos tributos. Algunos dependen del ayuntamiento y otros de la Agencia Tributaria. Estos son los principales impuestos que debes tener en cuenta al vender una propiedad.

IRPF: impuesto sobre la ganancia patrimonial

Uno de los impuestos más importantes al vender una vivienda es el IRPF. Hacienda grava la ganancia patrimonial obtenida en la operación, es decir, la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta del inmueble.

Para calcular esta ganancia pueden descontarse determinados gastos relacionados con la venta, como los honorarios de la agencia inmobiliaria, la plusvalía municipal o los costes de cancelación registral de la hipoteca, entre otros.

En 2025, las ganancias patrimoniales tributan en la base del ahorro con los siguientes tipos:

Hasta 6.000 €: 19 %
De 6.000 € a 50.000 €: 21 %
De 50.000 € a 200.000 €: 23 %
De 200.000 € a 300.000 €: 27 %
Más de 300.000 €: 30 %

No obstante, existen situaciones en las que puedes quedar exento de pagar este impuesto:

Si reinviertes el importe obtenido en la compra de una nueva vivienda habitual.
Si tienes más de 65 años y vendes tu vivienda habitual.
Si la vivienda fue adquirida antes de 1994 y pueden aplicarse coeficientes reductores.

Plusvalía municipal

La plusvalía municipal grava el incremento del valor del suelo urbano desde la compra hasta la venta de la vivienda.
Este impuesto lo cobra el ayuntamiento y se calcula teniendo en cuenta el valor catastral del suelo y el tiempo durante el que has sido propietario.
Desde 2021, el contribuyente puede elegir entre dos sistemas para calcular la base imponible:

Sistema objetivo: basado en coeficientes establecidos oficialmente.
Sistema real: calculado según la diferencia entre el valor de adquisición y el de transmisión.

En ambos casos, el importe final dependerá del tipo impositivo aplicado por el ayuntamiento

gastos

Otros gastos

IBI: Impuesto sobre Bienes Inmuebles

Aunque el IBI no es un impuesto derivado directamente de la venta, es habitual que el vendedor asuma la parte correspondiente al año en curso hasta la fecha de transmisión de la vivienda. Por ello, conviene tenerlo en cuenta al calcular los costes de la operación.

Gastos de notaría y registro
Además de los impuestos, la venta de una vivienda puede generar otros gastos asociados, como los notariales, registrales o de gestoría. Aunque no son tributos, sí pueden reducir la ganancia patrimonial si se justifican correctamente ante Hacienda.

Dependiendo del acuerdo entre comprador y vendedor, algunos de estos gastos pueden repartirse entre ambas partes.

Gastos de la gestión de venta. La comisión inmobiliaria por venta en las agencias tambien es un gasto que habitualmente corren a cuenta del vendedor

dinero tras impuestos

¿Es mejor vender o alquilar?

Como profesionales inmobiliarios recomendamos y ofrecemos a los propietarios la posibilidad de hacer un estudio personalizado en cada caso para que la toma de decisiones sea con datos reales y ver lo mas interesante para garantizar las expectativas del cliente.

Vender una vivienda no siempre es la alternativa más rentable. Muchos propietarios buscan liquidez inmediata, pero tras descontar impuestos y gastos, el beneficio real puede reducirse considerablemente.

Por eso, en muchos casos, alquilar la vivienda puede ser una opción más interesante. Mantener la propiedad te permite obtener ingresos mensuales recurrentes y seguir beneficiándote de una posible revalorización futura del inmueble. Además, si decides vender más adelante, podrías hacerlo en un momento más favorable del mercado.
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